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Sobre nosotros

  • Una lujosa estancia en un hotel de estilo morisco cerca de Cádiz

La Casa del Califa abrió sus puertas como hotel en 2001 pero la primera de las propiedades que componen el edificio fue construida en el siglo X.

Sobre nosotros

El negocio fue fundado por la vejeriega Regli Álvarez, diplomada en turismo y James Stuart, un viajero y surfero que llegó a Vejer en los años 80. Entre los dos han creado un espacio único e interesante donde se ha respetado al máximo la estructura original de los varios edificios que componen el hotel combinándolo con muebles de calidad y antigüedades tanto andaluzas como de Oriente Medio y el Norte de África.

El Califa está dirigido por un pequeño equipo que lleva trabajando junto desde hace más de 20 años. 

Nuestra filosofía

En el Califa se emplean principalmete trabajadores locales. Desde que abrimos nuestras puertas hemos utilizado placas solares para el consumo de agua caliente y nuestro conocido restaurante se ha convertido en uno de los que más productos ecológicos consume de la zona. Casi el 50% de nuestras verduras son eco así como otros productos como nuestra ternera, pollo, azúcar, huevos y un largo etc.

La historia de la Casa del Califa

La Casa del Califa abrió sus puertas como hotel en 2001, pero la primera de las propiedades que componen el hotel ha sido ocupada desde el siglo X.

El emplazamiento de La Casa del Califa ha sido estratégico en la historia por muchas razones; es el acceso principal a la ciudad medieval; está frente a la Plaza de España, espacio plano abierto más grande de Vejer, ideal para mercados y eventos culturales; la casa está muy cerca de la antigua puerta principal de las murallas (Arco de la Villa) y el camino que lleva a lo alto de Vejer (sus orígenes pueden ser romanos o incluso fenicios) llega a la puerta trasera de la propiedad.

La historia que se conoce de este lugar se remonta a cuando la cultura árabe - andaluza era la dominante en Vejer entre 711 y 1264 los cuales continuaron desempeñando un papel importante en la historia de Vejer hasta finales de 1400. El "Aljibe" en la parte trasera del restaurante fue una cisterna de agua contruida entre los siglos X y XI y la habitación que se encuentra sobre ella (Nogal) también es contemporánea a esta época. La casa principal actual fue erigida por la diócesis local a finales del siglo XV y fue inaugurada en 1527 como almacén de grano (Cilla), mientras que las de los niveles superiores (la planta superior fue añadida la década de 1960) eran zonas residenciales y administrativas . Las mercancías transportadas por el valle o desde barcazas por el río Barbate tenían que pasar a través de todo este edificio donde se pesaba, se medía  y tasaba antes de ir al mercado o ser almacenada. El edificio fue utilizado para este fin hasta mediados de los años 1770, cuando el aumento de la humedad forzó la Diócesis a construir una segunda 'Cilla' en Vejer, en la calle Sagasta. La fachada principal con vistas a la Plaza data del siglo XVI pero el edificio posiblemente sufrió daños durante el terremoto de 1775 y muchas características ornamentales se han perdido. En la década de 1950, un gran ventanal en la fachada a pie de calle fue reemplazado por la puerta que es la entrada actual de las oficinas de los juzgados, los cuales son inquilinos de la Casa del Califa. Las fuerzas nacionalistas en la década de 1930 utilizan la casa como establos para los caballos y alojamiento para sus soldados.

Las otras propiedades que componen el hotel fueron, sin duda, residenciales y cuartos de apartadero, todo varía de diferentes épocas. El área de servicio (no abierta al público) tiene habitaciones que miden menos de 1,80m de altura, lo que indica que posiblemente eran ocupadas por sirvientes de la Casa del Juzgado. El Patio de los Jazmines era un establo (las escaleras que conducen a él eran una rampa hasta hace unos años y las grandes puertas dobles indican su antiguo uso). Todas las habitaciones de la 1 a la 7 están ubicadas alrededor del patio. El edificio, del siglo XVII, estaba en tan mal estado que fue demolido y resconstruido  para dar paso a las habitaciones. El patio conserva la misma orientación y el tamaño es exacto que en su origen. Tres cisternas de agua fueron descubiertas aquí. Son posiblemente las más antiguas (siglo XV).

La unión de las ocho casas que componen el complejo del Califa  (cuatro en la Plaza y cuatro en la Calle Cilla Vieja) son un buen ejemplo de como cambiar estructuras sin costuras uniendo varias casas vejeriegas. En todo el complejo han sido hayadas siete cisternas (pozos), dos de ellos todavía en uso. Hay siete entradas en tres calles diferentes, 12 tramos de escalera, 78 ventanas, 51 puertas, cuatro patios y una cueva.