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Entrevista a Mercedes Ramírez, gerente de Califa Casas: “Trabajo para viajar”

Hoy hablamos con Mercedes Ramírez, una de las veteranas del Califa. Gaditana de nacimiento, vive en Conil, aunque lleva casi todos sus 44 años de vida en Vejer. Es la mayor de tres hermanas. Tiene tres sobrinos, dos niños y una niña. ¿Lo primero para ella? La familia, “sobre todo su madre". Su padre falleció cuando Mercedes tenía 22 años. A partir de entonces se quedó de cabeza de familia. Eso “me hizo más familiar todavía”, afirma. Hasta el punto de que se considera “excesivamente familiar”.

Le gusta comer y “su cervecita, si es con una puesta de sol, mejor”. Su perdición es el chocolate. Apasionada de los idiomas, habla inglés y alemán, lengua que lleva cinco años estudiando. Viajera empedernida y culo inquieto: “Trabajo para viajar”, confiesa. Es su mayor pasión. Ha visitado varios continentes como África, Sudamérica y Asia, aunque este último es el que más le ha marcado. ¿Por qué? "Allí la gente es muy pobre pero muy feliz”, responde. “No hace falta tener muchas cosas en la vida para ser feliz”, añade.
 

Gerente de Califa Casas

Uno de los viajes de Mercedes a La India.

¿Qué te aporta viajar? “Me encanta conocer otras culturas, probar la gastronomía de los destinos que visito. Viajar es vivir y aprender. Te vuelve más humilde”, explica. Se define como intrépida y aventurera. “Cuando viajo me gusta alquilarme una moto, perderme, quedarme sin gasolina, que me multen…”, nos cuenta entre risas. Mercedes también está comprometida con las buenas causas y nos muestra su faceta más solidaria contándonos que colabora con la ONG Acnur “desde hace cuatro o cinco años”.

Cabezota, constante y con mucha fuerza de voluntad. “El que la sigue la consigue”, es uno de sus principales lemas, “si no es en un año en cuatro”. Eso sí, “sin prisas, ya a estas alturas no tengo prisa para nada”, afirma. Mercedes Ramírez huye de la rutina. “Necesito algo más aparte del trabajo, la casa y la familia”, aclara. Por eso Mercedes dedica el tiempo libre a hobbies como los puzzles, “era su gran adicción” y las manualidades, “como los atrapasueños”, dice mientras enseña las fotos de sus últimos logros. “Qué nos los vendo, ¿eh?”, aclara de forma irónica.

 

Una trabajadora todoterreno

Mercedes echa la vista atrás para hablar de su trayectoria profesional. Estudió FP Administrativo en Vejer, formación que terminó con muy buenas notas, “cerca de un ocho”, matiza. “Me hubiera encantado ir a la Universidad”, explica la gaditana a la vez que recuerda su primer contrato laboral, a los 20 años aproximadamente, “en una tienda de muebles en Cádiz”. Su segunda experiencia fue en “un supermercado en el Colorado”, donde acabó como responsable del establecimiento.

¿Su asignatura pendiente? el inglés. Por eso con 27 años decide hacer las maletas e irse de Conil a Inglaterra para aprender el idioma, donde estuvo “más de un año en una fábrica trabajando, después de Au Pair, en un teatro en Londres e incluso de cocinera”. Una experiencia que no está exenta de anécdotas de lo más variopintas. En este último trabajo explica que fue en una cocina que estaba en una casa muy grande para personas con problemas mentales, “cada vez que veía a algunos de los pacientes llegar, escondía todos los cuchillos que estuvieran a mi alcance”, recuerda con humor.

Hace 14 años Mercedes volvió de Inglaterra a Conil. Era un mes de abril del año 2005. Encarni, una de nuestras compañeras de administración, le ofreció la posibilidad de formar parte de la plantilla del Califa como camarera del restaurante El Jardín del Califa. A pesar “de no haber cogido un plato en su vida”, Mercedes aceptó. Fue el trampolín de una trayectoria que no ha hecho más que crecer y evolucionar desde entonces.
 

Gerente de Califa Casas

Mercedes junto al resto de compañeros en una foto de 2006.

“Empecé como camarera tres temporadas. Durante ese tiempo comencé a ocuparme de los grupos del restaurante, a hacer un poco de oficina. En 2008, me ofrecieron irme al nuevo hotel de Los Caños de Meca, el Madreselva, como gerente y acepté”, dice.
 

Gerente de Califa Casas

Foto de 2009, cuando Mercedes era gerente del Hotel Madreselva,
con un camaleón típico del pinar de La Breña.

Tras diez años de gerente en Madreselva, Mercedes se ocupa actualmente de las reservas del Califa y es gerente de Califa Casas. Una trabajadora “todoterreno”, como la califica Ramón Fenoll, responsable de RRHH del Califa. “A mí no se me caen los anillos por nada”, sentencia. Ha pasado por todos los departamentos de la empresa, cosa que le alegra porque lo conoce todo al dedillo. “Eso sería lo ideal, que todo el mundo pasara por todas las áreas, para ponerse en el lugar de los demás”, apostilla. 14 años de trayectoria en total, “los mismos años que llevo con mi pareja”, que es tan aventurero como ella, revela. Le encanta conocer gente de otros países y el trato con el público. Confiesa que “tiene mano con la gente”. “Hay clientes que conocí cuando estaba en el Madreselva y se acercan a Vejer a verme e incluso me llaman por mi santo”, comenta con gran satisfacción.
 

Gerente de Califa Casas

Una de las primeras comidas de empresa en el Califa.

Siempre en constante aprendizaje. Este es el secreto de Mercedes.“Me gusta aprender cosas nuevas. En toda mi trayectoria profesional he ido aprendiendo constantemente porque todos los desafíos que he ido aceptando eran nuevos para mí”, comenta. Otro secreto, su sentido de la responsabilidad que “le inculcó su madre desde los nueve años".

Una evolución que ha ido desde abajo hasta arriba. “Muy pocas personas llegan, no porque no sean buenas, sino porque no quieren”. El Califa para mí es muy importante. Han confiado en mí y siempre estaré agradecida. ¿Lo mejor del staff? “Con James y Regli se puede hablar de todo, son muy comprensivos”, expresa.

"Mercedes es muy buena relaciones públicas y en la administración también. Todo el mundo la quiere, es muy trabajadora", confiesa James Stuart, cofundador del Califa.

Califa Casas

La gaditana se encarga de la gestión interna de Califa Casas, desde “el trato con el propietario, pasando por la organización de la limpieza de las casas, supervisar que todo esté correcto, cambiar los anuncios, los precios de Califa Casas y de los hoteles, realizo labores de administración.

El proyecto nació en 2018 ante la creciente demanda de alojamientos para estancias largas. La idea inicial era "de más de cinco noches, aunque hay casas que las ofrecemos desde dos noches, dependiendo de la época del año”. “Los clientes que quieren quedarse más tiempo en Vejer prefieren hacerlo en una casa en lugar del hotel”, dice Ramirez. Son casas “con encanto”, situadas en el centro medieval de Vejer y elegidas con mucho mimo por el equipo del hotel La Casa del Califa.

¿La diferencia con respecto a otros alojamientos similares en la zona? El servicio “es espectacular, el mejor del mundo entero”, cuenta Mercedes con una sonrisa. La atención se cuida hasta el más mínimo detalle, “desde que el cliente hace la reserva”. “Si tienen algún problema en la casa, los clientes tienen mi teléfono o el teléfono del hotel y estamos disponibles las 24 horas”, argumenta. “Todo ello con la tranquilidad y la garantía que ofrece el grupo Califa”, añade la gerente de Califa Casas. “Tanto el cliente como el propietario de la vivienda se olvidan de quebraderos de cabeza porque nos encargamos nosotros de todo”, sentencia la gerente.

Califa Casas empezó con tres alojamientos. Este año se han incorporado tres más. Así que en total son, por el momento, seis casas con excelentes vistas, una arquitectura tradicional y una interesante historia que contar. Aljibe, Arco de las Monjas, Brigitte, Clara, Castillo y Las Cuadras, la favorita de Ramírez. En cuanto a la procedencia de los clientes, “hay mucha gente de fuera de España”, sin embargo en verano viene mucho turismo nacional”.

¿Un secreto? Hacer las reservas a través de la web ww.califavejer.com es más barato.

En corto

  • Su próximo destino es…. Australia e Indonesia
  • Lo que menos soporta…. el frío
  • Un reto…. sacarse el título de alemán, idioma que estudia actualmente.
  • Tiene predilección por… el maqluba, el cous cous agridulce y la pastela.
  •  Uno de sus mejores momentos en el Califa…. Un viaje a Marruecos con los compañeros en los primeros años de trabajo. Y las comidas de empresa.

Mercedes durante una excursión a Tánger con el resto del equipo del Califa.