Cinco vinos frescos perfectos para el verano

El verano es una época idónea para disfrutar de la buena gastronomía y descubrir nuevos caldos. Ramón Fenoll, responsable de la carta de vinos del Califa, nos trae cinco vinos frescos y ligeros ideales para maridar con las propuestas gastronómicas del restaurante El Jardín del Califa. Un placer refrescante para disfrutar con las buenas temperaturas que nos acompañan.

Ramón, el responsable de vinos del Califa.

Sancha Pérez. Es una bodega a la que tenemos especial cariño, porque es de la zona de Vejer. Está ubicada al lado del Arroyo Conilete. Tiene cuatro variedades de vino: dos tintos y dos blancos, que cada año son mejores. Aquí os presentamos dos excelentes opciones. A la derecha un Petit Verdot, uva proveniente de Francia, que está plantada en la zona de El Palmar, Vejer. Junto a él tenemos una exquisitez y una pieza única, un Pedro Ximenez con Palomino. De una uva pobre, como es el Palomino y de una uva seca pero rica, que es la Pedro Ximénez, nace una mezcla de aromas cuyo ambiente salino de las fincas, ubicadas al lado del mar, le da una particularidad especial. ¡No dejéis de probarlos!

El Txacolí, típico vino del País Vasco. El Txacolí originalmente viene de la uva zuri, una uva que costaba muchísimo cultivar. Hoy en día los Txacolís son coupages y vienen de uvas jóvenes. Es un vino ácido, refrescante, “con un punto de carbónico que para el verano y las noches calurosas es ideal”, cuenta Ramón, el responsable de los vinos del Califa.

Pazo de Rubianes. Fue de las primeras bodegas históricas de la zona de Albariño, en la Ría de Arosa. La particularidad de este vino es que nace en un jardín histórico compuesto por más de 4500 camelias, una preciosa flor que ya es emblema de la Bodega. De ahí toma todos los aromas florales. Recomendable 100%.

Ibargüen, de las Bodegas Ibargüen, un tinto que viene directamente de la Sierra de Cádiz. Consta de todos los aromas y componentes básicos que nos da la sierra. ¿Qué tiene de especial? Está hecho con amor, sin procesos industriales, lo que permite la máxima expresión de las uvas que lo componen, que es la uva Syrah y el Cabernet de Sauvignon.

Pedro Ximénez. Nos creemos que es una uva muy dulce, pero en realidad es una uva seca. Si es dulce es porque ha habido un proceso de pasificación  en el cual los azúcares se concentran. ¿Pero si os decimos que la uva Pedro Ximénez es seca, con sabores florales, muy aromática y con unos matices a campo increíbles? Lo demostramos con este vino, Dos Claveles, 100% Pedro Ximénez, procedente de la zona de Córdoba. Un caldo fresco para el verano. ¡Os lo recomendamos! 

Cinco caldos frescos perfectos para disfrutar del buen clima y la gastronomía del restaurante El Jardín del Califa. ¿Ya sabes cuál vas a probar?

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