Hay formas de descubrir la provincia de Cádiz que van más allá de las carreteras principales y los destinos conocidos. Nuestro CEO, James Stuart, nos propone una de ellas: recorrer la sierra gaditana al volante de dos Volkswagen clásicos descapotables, disfrutando del paisaje, los pueblos blancos y el placer de viajar sin prisas.
La aventura comenzó en Santa Lucía, junto a la emblemática Venta El Toro, desde donde partieron para completar un recorrido circular de unos 330 kilómetros por algunas de las carreteras más bonitas y menos transitadas de la provincia. A bordo viajaban dos auténticos supervivientes de otra época: un Volkswagen Karmann Ghia de 1972 y un Volkswagen Beetle descapotable de 1978.

Para James Stuart, los Volkswagen clásicos son mucho más que un medio de transporte. Cuando se instaló en Vejer en 1988 llegó conduciendo desde las remotas Highlands escocesas a bordo de un Volkswagen Beetle de 1972. Fueron más de 3.200 kilómetros en cuatro días de viaje, durmiendo bajo las estrellas y recorriendo Europa con dos tablas de windsurf, unos esquís en el techo y una cinta de Blondie sonando en el radiocasete.
Aquel coche, al que había bautizado como “Leonardo”, se convirtió en un auténtico compañero de aventuras. Lo acompañó por carreteras alpinas, puertos de montaña, travesías por la Sierra Morena y viajes entre distintos países. «Siempre hay que poner nombre a un coche», bromea James, convencido de que ese vínculo especial forma parte de la experiencia de conducir un clásico.
Años después, Leonardo desapareció tras un accidente en una rotonda de Sevilla. Aunque era reparable, las circunstancias hicieron que James perdiera su pista. Durante mucho tiempo siguió buscando su viejo Beetle en desguaces y talleres, recordando los miles de kilómetros compartidos. Para él, aquel coche fue lo más parecido que una máquina puede llegar a ser a un compañero de viaje.

Más allá de los coches, la ruta es una magnífica excusa para descubrir una Cádiz diferente. Desde Vejer, el recorrido atraviesa campos, embalses y bosques de alcornoques para adentrarse en algunos de los paisajes más espectaculares del Parque Natural de los Alcornocales y la Sierra de Cádiz.
Durante el trayecto aparecen pueblos como Benalup-Casas Viejas y Alcalá de los Gazules, donde merece la pena subir hasta la iglesia situada en la parte más alta del municipio para disfrutar de las vistas.
Viajar descapotado por las sierras gaditanas en pleno mediodía exige cierta tolerancia al sol. Los asientos originales de vinilo de ambos coches ya empezaban a notar el calor cuando alcanzaron las zonas más altas de la ruta. Afortunadamente, las carreteras de montaña, los bosques de alcornoques y los paisajes de roca caliza aportaban una agradable sensación de frescor. James Stuart había prometido a su compañero algunas de las mejores vistas de la provincia y carreteras prácticamente vacías. A medida que avanzaba la jornada, la promesa se cumplía con creces. Los pueblos aparecían engalanados por sus fiestas locales, las calles lucían coloridos banderines y no faltaban los saludos y sonrisas de quienes se cruzaban con esta pequeña caravana de coches clásicos.

Aunque el Volkswagen Beetle es todo un icono para varias generaciones, James reconoce que para muchos jóvenes hoy forma parte casi de otra época. Durante décadas fue el coche con la producción más larga de la historia, símbolo de la recuperación europea de posguerra, icono de la contracultura y, finalmente, objeto de nostalgia. Ventanillas manuales, calefacción testimonial, ausencia de aire acondicionado, motor trasero y una simplicidad mecánica que hoy parece impensable.
El Karmann Ghia de James Pullan representa una versión más exclusiva y deportiva de esa misma filosofía. Diseñado en Italia y fabricado sobre la misma base mecánica que el Beetle, su silueta baja y elegante contrastaba con las líneas más funcionales de su popular primo. El coche conserva además su llamativo color original, California Lime Green, una elección muy acorde con la California de principios de los años setenta.

La ruta transcurrió entre los verdes intensos y los amarillos de finales de primavera del Parque Natural de los Alcornocales. «¿Cómo conoces tan bien este recorrido?», preguntó James Pullan en uno de los altos del camino. La respuesta estaba en el pasado de James Stuart, que durante años trabajó organizando rutas cicloturistas por Andalucía y recorrió buena parte de estas carreteras sobre dos ruedas. Muchas de ellas apenas han cambiado con el paso del tiempo.
Tras atravesar puertos de montaña y bosques de alcornoques, la parada para almorzar llegó en Ubrique, donde ambos disfrutaron de un merecido descanso a la sombra de un enorme alcornoque antes de continuar hacia Medina Sidonia por algunas de las carreteras más tranquilas y escénicas de la provincia.

Muchos años después de perder a «Leonardo», su primer Beetle, James recibió un regalo muy especial de Ellie, su mujer: un Volkswagen Beetle descapotable de 1978 al que bautizaron como «Otto». El coche había pertenecido desde nuevo a una propietaria holandesa que lo condujo durante casi toda su vida. Conservaba su color original, Diamond Silver, su motor de fábrica y más de 140.000 kilómetros acumulados por una única conductora. Desde entonces, Otto se ha convertido en el compañero habitual de muchas de las escapadas de James por Andalucía.

Al caer la tarde, mientras regresaban hacia Vejer entre encinas, eucaliptos y campos abiertos, ambos coincidían en una reflexión sencilla. Quizá los coches clásicos perduran por la misma razón que las viejas amistades: exigen paciencia, tolerancia y cierta capacidad para aceptar sus imperfecciones. Entre las carreteras vacías de la Sierra de Cádiz, James volvió a recordar una lección aprendida muchos años atrás junto a Leonardo: el viaje siempre resulta más especial cuando se disfruta sin prisas.

La ruta recomendada por James Stuart
Vejer de la Frontera → Libreros → Benalup-Casas Viejas → Alcalá de los Gazules → Puerto de Gáliz → Mojón de la Víbora → Ubrique → El Bosque → Algar → Tempul → San José del Valle → Paterna de Rivera → Medina Sidonia → Vejer de la Frontera
Distancia aproximada: 330 km
Como recuerda James al final de su viaje, citando al escritor estadounidense Ernest Hemingway: «La razón más importante para ir de un lugar a otro es ver lo que hay entre medias». Y pocas rutas lo demuestran mejor que esta.

Fotografías y ruta:© James Stuart. Descubre más en su blog


